Este miércoles 5 de marzo, cientos de fieles católicos en Guadalajara iniciaron la Cuaresma con la imposición de ceniza, un símbolo de humildad y recordatorio de la fragilidad humana bajo la frase: “Polvo eres y en polvo te convertirás”.
Para muchos tapatíos, este rito es una tradición arraigada que siguen año con año. Sin embargo, reconocen que las costumbres en torno a la Cuaresma han cambiado con el tiempo, especialmente por las exigencias del trabajo y la rutina diaria.
“Sabemos que es un tiempo de reflexión, pero la verdad es que ahora ya no se vive igual. Antes se rezaba más, se hacía penitencia; hoy trabajamos como cualquier otro día”, compartió un feligrés.
A pesar de estos cambios, algunos fieles mantienen prácticas como la abstinencia de bebidas alcohólicas o la reducción de ciertos alimentos. La ceniza utilizada en la ceremonia proviene de la quema de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos y se mezcla con incienso para su uso en la liturgia.
La Cuaresma representa un tiempo de preparación para la Semana Santa, y aunque las formas de vivirla evolucionan, el significado de introspección y fe sigue presente en la comunidad católica.
Con información de Andrea Manzo.