En un esfuerzo por contener el flujo de fentanilo, otras drogas y la migración irregular hacia Estados Unidos, el Gobierno de México ha desplegado a 10 mil militares en la frontera norte, en el marco de un acuerdo bilateral entre la administración de Claudia Sheinbaum y el gobierno de Donald Trump. La medida busca también evitar la introducción de armamento desde la Unión Americana.
El despliegue contempla 6 mil 310 agentes de la Guardia Nacional (GN), quienes fueron enviados a puntos estratégicos de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. Además, 2 mil 700 elementos de unidades militares provenientes de diversos estados del centro del país partieron desde el Campo Militar No.1-A, en Ciudad de México, para reforzar la frontera. Otros 990 agentes fueron trasladados vía aérea a Tijuana, Sonoyta y Matamoros.
Este operativo responde a la amenaza arancelaria lanzada por Trump, quien amagó con imponer un 25% de impuestos a los productos mexicanos si el país no endurecía su política migratoria y antidrogas. Tras una negociación entre Sheinbaum y el mandatario estadounidense, se acordó la implementación de esta medida junto con otros compromisos clave: la colaboración bilateral contra el tráfico de armas de alto poder, un plan conjunto en materia de seguridad y comercio, y una pausa de un mes en la aplicación de aranceles.
El despliegue de los efectivos de la GN se realizará con apego a los derechos humanos, según aseguraron las autoridades mexicanas, quienes enfatizaron que estas acciones buscan también reducir la violencia relacionada con el tráfico de drogas y la presencia de grupos del crimen organizado en la región fronteriza.
De acuerdo a información del Instituto Mexicano de Competitividad (IMCO), México se ha consolidado como el principal socio comercial de Estados Unidos, con exportaciones que alcanzaron los 490 mil 183 millones de dólares en 2023, representando casi el 30% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.